¡Qué ganas de vacaciones! ¿Verdad?
Todos nos queremos ir de vacaciones, claro que si. Pero, ten cuidado: Anhelar lo irreal causa frustración y mucha ansiedad.
Te doy unos consejos para ser feliz en vacaciones:
- Se realista con tus posibilidades; lo que se pueda si y lo no se pueda no. Nada mejor que hablar con claridad en familia de lo que es posible hacer para evitar futuros malentendidos.
- No te compares con las vacaciones de otros, vive las tuyas.
- Céntrate en la calidad y no en la cantidad de cosas o planes que vas a hacer.
- Trata de agradar a los que tienes alrededor y evita obsesionarte con tu descanso y tu disfrute para centrarte en el disfrute de los tuyos.
- Cede, y cuando pidas lo que deseas, pídelo con cariño.
- Busca momentos de descanso personal sencillos: Un buen libro, un paseo al atardecer, una buena charla con un amig@…
- Dale a tu cuerpo lo que necesita para un buen descanso, pero no le des todo lo que te pide.
- Cuida el sueño, la buena alimentación, el deporte y disfruta de la naturaleza. Ten también un horario, distinto, flexible, pero ordenado.
- Y en esas tardes largas y naranjas de verano, juega a las cartas si te gustan, o a juegos de mesa al aire libre con tu familia.
Vive tu verano con profundidad y sentido, cultivando momentos para el recuerdo, y acrecentando valores personales con los tuyos, y huye de dejarte llevar por lo superficial y las modas pasajeras. El descanso no va de más salidas, ni más cenas, ni más viajes o más planes, ni va de evadirse en playas paradisiacas o en barcos de lujo. El descanso va de llenar el corazón de los tuyos, de contemplar lo bello y de alimentar a borbotones el amor a tu familia y así reponer fuerzas para el quehacer diario del curso que viene.
