El noviazgo es un tiempo para conocerse, no de entrega. Sin tratar de mostrarse como el otro quiere. Hay que descubrirse y mostrarse tal cual somos, darnos a conocer sin miedo. El noviazgo necesita tiempos, momentos, situaciones, preocupaciones, alegrías, celebraciones, metas y punto de llegada para dar el siguiente paso; El compromiso de «querer quererte para siempre» (entrega). Si adelantamos acontecimientos, actitudes, decisiones, corremos el riesgo de hacernos sufrir mucho. Y todo por un simple motivo no darle el tiempo necesario a «construir un amor».
Sin tiempo no podemos observar, profundizar, compartir… No podemos conocer al otro. Sin tiempo lo veremos como quisiéramos o nos gustaría que fuera. Pero no como es, y luego, ya no nos gusta, no nos llena. Un otro necesita tiempo para darse a conocer y proyectarse tal cual es. Si se ponen antes los ladrillos que los pilares… El amor no se prueba, ni se teoriza, simplemente se conoce.
