¿Has probado a darte sin calcular continuamente que sacarás de esa entrega, o si por el contrario que sucederá en ti si no recibes aquello que esperas?
Quizás a esto le llames amar, pero no lo es, esto es egocentrismo.
El amor es reconocer en el otro que no le mereces, qué tienes la suerte de ser amada por él o por ella, qué ese otro es un enorme regalo. Con esta mirada el amar está garantizado.
Esto no quiere decir que ese amor no cueste y no sufra por él amado, o ¿tú no te equivocas, no fallas, no haces sufrir a los demás en algunos momentos? Por eso reconocer nuestra pequeñez, limitación, defecto, nos engrandece la capacidad de amar porque solo así se puede ver la grandeza del ser, la tuya y la del otro.
