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El mundo del «tanto tienes tanto vales» (Introducción)

El ambiente materialista, hedonista que impregna toda nuestra sociedad, se nos termina colando en nuestras vivencias y actitudes, no estamos ajenos a el y es muy importante tenerlo en cuenta porque tiene consecuencias dolorosas y difíciles de remediar.

En la educación por ejemplo ¿que está pasando?, los padres están más en los frutos de los hijos; sus notas , sus actitudes, que en el hijo mismo; ¿por qué no aprueba, que le pasa?,  algo le sucede.

En el matrimonio, con el cónyuge, cuando no me das aquello que espero o que necesito, siento o que me merezco, ya no quiero estar o ser esposa o esposo, entonces ya no me interesas.

Las personas no podemos funcionar a modo supermercado, como las cosas, cojo lo que me interesa, o gusta, o necesito y dejó lo que no me gusta o no me apetece, o incluso comparo y si encuentro algo mejor, me lo llevo. Comparo a los hijos; «que si este tiene más bondad  o es más listo o se porta mejor» comparo  a las mujeres; » esta es más atenta , cariñosa, guapa y a demás lleva la familia de escándalo es una crack , todo lo lleva para adelante y siempre está de buen humor», o ellos; «esta super  pendiente de su mujer, como la mima, es cariñoso y detallista, educa; se implica en la familia y es simpático y divertido».

¿Qué nos está pasando?

Es fácil oír, «este hijo mío es que no puedo con él, no lo soporto, si fuera más responsable, menos conteston y más tranquilo… Es que de verdad es difícil quererlo» . «A mi marido me cuesta soportarlo, va a su rollo, no me mira , ni me aporta, ni me hace sentir, ya ni me pone…»  O a la inversa.

La vida hedonista, consumista, esa cultura de lo provisional, de usar y tirar, o probar, esa cultura del tanto tienes tanto vales,  ha calado hondo en nuestra vida y sin darnos cuenta estamos más en lo que me aportas en lo que me das, en lo que me llenas, que en TI, porque eres único, no hay otro como tú, por lo que vales; una vida, por ser quien eres;  mi marido, simplemente por eso te quiero, y eres parte fundamental de mi vida, o mi hijo, o mi madre o padre y no porque  seas guapo o listo o alto o simpático o efectivo o útil y resolutivo, simplemente porque eres tú . Es un cambio radical de visón de actitud profunda.

La vida materialista nos hace perder de vista con grandísima facilidad el valor de la persona, no nos deja ver el SER, solo vemos el tener. Una pregunta de lógica humana: ¿ crees que es posible crear un proyecto de vida en común; un matrimonio, una familia, una relación de amistad, sin el SER?

Se que te has contestado. Es  un auto engaño no podemos tener, crear, por lo tanto disfrutar, ninguna relación en ninguna de sus versiones, novios, conyugal, paterno filial , amistad, porque no hay otro SER, solo hay un YO  y un tener, sentir, vivir, un apetecer, un me gusta, un me viene bien, un me interesa, un…

Iremos viendo que  las actitudes con este origen causan grandes consecuencias,  problemas y sufrimientos en el matrimonio y la educación de los hijos, por lo tanto en la familia.

Somos alguien no algo.

¿Soy libre para contraer matrimonio?

¿Soy libre para casarme?

Muchas parejas en estos próximos meses os vais a comprometer – querer quereros- para siempre. ¡Que momento tan importante, que momento tan entusiasmante!

El amor es un sentimiento, si , pero amar es un acto de la voluntad. Es decir si estáis decididos  a casaros porque os queréis, no lo hagáis, ¿para qué dar ese paso si ya os queréis?. Un paso se da cuando se quiere avanzar, caminar, construir , elevar… el sentimiento a las instancias superiores del hombre, la inteligencia para ejercer la voluntad al compromiso de amar, esto solo se puede hacer y solo funciona de una manera y es, Libre.

¿Soy libre para querer en mi totalidad amar al otro?  Es conveniente hacerse esta pregunta antes de dar el paso, porque muchas veces aun habiendo identificado bien el amor en el noviazgo, aun entendiendo que es el amor , no termina de funcionar el matrimonio y es que no se es del todo libre para poder amar en la totalidad.

LIBRE, es estar muy despojados en primer lugar de nuestro yo, libre es no limitarnos en la entrega, libre es no cansarnos de dar amor, libre es querer aprender cada día por amor, libre es saber que para amar hay que sufrir por amor, libre es tener animo para luchar en los momentos de oscuridad, libre es admitir que el amor no es otro ser en el matrimonio, sino que es mi crecimiento de querer amar mejor cada día , libre es saber que el amor es para siempre si es un amor trabajado en las cosas pequeñas de cada momento vivido, libre es saber que el corazón no puede funcionar a su libre albedrío , sino que hay que ponerlo al servicio de la voluntad para poder amar y conseguir hacerlo en plenitud.  Si el amor no funciona libre no puede volar.

Cuantos miedos nos asedian para poder entregarnos, eso no es libertad es esclavitud a nuestro yo, donde no es posible amar. Si sentir el amor, pero no amar.

¿Soy libre para decir si al matrimonio o quizás no?

Hay que resetearse. Empieza una buena historia.

El mes de enero marca un nuevo comienzo, es el mes de los objetivos y metas a conseguir, algo ciertamente muy acertado. Es el mes por decirlo de alguna manera donde nos «reseteamos». Los objetivos suelen ser físicos, e intelectuales; perder peso, hacer deporte, dejar de fumar, aprender ingles, etc… Todos ellos están muy bien, pero quizas tocamos poco o nada el punto neurolagico; la mejora personal, el crecimiento propio. Es lo que nos da el empuje, la fuerza, es el motor, nosotros mismos, yo.

Si mi vida es un barco con piloto automático…. Donde solo dirijo en los momentos de grandes tempestades para no ahogarme o cuando el viento sopla a favor, voy perdiendo fuerza, ( no hay identidad) para aquellas cosas que me proponga, no porque no pueda, si no simplemente por qué no soy yo el responsable del timón.

Los sueños sin metas, solo son y serán sueños. Los sueños necesitan disciplina dirección, es decir profundizar, buscar y por lo tanto trabajar lo que quiero y como lo voy a conseguir, asi pondremos los medios acertados y válidos para poder alcanzarlos. Eso requiere pensar.

La felicidad como bien dice Enrique Rojas es suma y compendio de una vida auténtica, ¿es posible ser feliz si no sabemos que queremos, como lo queremos y por qué lo queremos?

Escribir este año una buena historia empezaría por preguntarme; ¿que tiene mi vida de auténtica, cuanto hay de sucedáneo, de ese sabor que no sabe a nada?

Este si seria un buen comienzo de objetivos, de manera fácil veré donde si, donde no me estoy dirigiendo o me dejo llevar, o ni tan siquiera eso, no quiero ir. No hay nada mejor que ver la verdad, de esa manera si quiero puedo cambiarla, de lo contrario solo tengo  la «libertad» de equivocarme, es decir caminamos por la vida como de prestados, sin darme  cuenta, lo que se convierte en una vida vacía sin sentido, hueca que no llena ni puede llenar a los que nos rodean. No nos engañemos solo damos lo que tenemos. Por lógica no se puede pedir peras al olmo.

Profundiza en ti, en tu forma de actuar, de amar de darte a los demás. Mira por que esos vaivenes en tus decisiones y tu falta de constancia ante las dificultades, esos bajones, esas tristezas, esos giros en el amor. El hombre tiene una capacidad de supervivencia muy acentuada y resurge de sus propias cenizas, pero por otro lado tiene la facilidad de engañarse en las posibilidades y en los medios para alcanzar los objetivos, es muy común marcarse objetivos demasiado altos, que nos llevan a la frustración. Tengo que perder 15 kilos en un mes… ¿es posible en tu roll de vida, puedes llevarlo a cabo con tu trabajo, viaje, salidas, familia, momento, etc…? Quizás sea inteligente marcarse objetivos  más pequeños adecuados a la realidad, así serán alcanzados.

Dice Aristóteles que el  inteligente es aquel que mejor se conoce, eso conlleva saber nuestras potencias y nuestras debilidades, sin miedo nadie es perfecto, ni lo seremos nunca. Y no negar nuestra habilidades y capacidades, eso no ayuda a ver la realidad, la verdad, porque es el único sitio acertado para partir.

Tu vida es un libro que escribes tu cada día, sin mirar el ayer y ocupar el mañana para construir un futuro, hay que vivir el presente. Vive tu vida, no la dejes a la deriva, el tiempo que estemos a la deriva, golpea, erosiona, nos daña. Una vida con sentido, aunque no consigamos todos los objetivos, una vida con dirección, aunque no lleguemos a la primera, una vida con ilusión , aunque todo no sea a favor, una vida con es fuerzo aunque nos cansemos, es una VIDA … La felicidad no están en la posada si no en medio del camino, al comprobar que lo que voy consiguiendo es  lo que he deseado. Enrique Rojas.

Empieza por el principio, objetivos claros bien identificados, al alcance de tu mano,  que las cosas que merecen la pena cuestan, , es donde nos mostramos a nosotros mismos, nuestra valía, siendo dueños de nosotros mismo, y eso es cuestión de querer  (cabeza, corazón y cuerpo) y solo depende de ti.

Carta de una mujer enamorada

Después  de 28 años de matrimonio quiero expresar un pequeño resumen del matrimonio, lo que creo que es la vida de pareja, la vida conyugal. 

Hemos pasado momentos buenos, unico, maravillosos, estupendos, malos, corrientes, deprimentes…

El que diga que los matrimonios felices no tiene etapas muy difíciles, miente, todos tenemos momentos malos, malísimos. La vida tiene ese computo, esas formas de juego y en ciertos momentos te empuja con furia y tambalean todo lo construido con gran fuerza. De repente lo que parecía fuerte y recio, se vuelve frágil y pende de un hilo. ¿Es posible llegar a plantearse una separación en un compacto como el tuyo y el mio, si hace unos años no podíamos vivir el uno sin el otro? La vida te juega malas pasadas, si,  y como en ese momento estemos débiles o despistados… ¡Uf complicado porque duele tanto!

El matrimonio no solo es camino de amor, sino de un amor que llena y completa, que hace que salga lo mejor de ti, te lima, te va dibujando una personalidad cada vez mas depurada, más autentica, por lo que el otro cada día se «engancha», se enamora  más y llega ese; no entiendo la vida sin ti, eres parte fundamental de mi proyecto. Tantas veces, tantas, ponemos el acento en las cosas grandes, que error tan común y cuanto dificulta el caminar al amor.

Después de un tiempo he aprendido a saborear aquello que he leído en muchos libros pero que no terminaba de hacer, quizás no me paraba o no veía el valor, no lo sé. Quizás el modo de dirigirme era una constante ocupación en rechazar el sufrimiento y la vida hay que vivirla en una constante lucha por amar. Esas cosas pequeñas que no vivimos, ¡ahí es donde esta el sabor de la vida!  Ese abrazo de mi marido antes de irse a trabajar en la cocina, ese beso inesperado que no me «viene» bien porque estoy ocupada en poner una lavadora, ese «hola» que no atiendo porque estoy más metida en mis cosas o quizás en un conversación, nada del otro mundo, de WhatsApp , ese gesto de complicidad, o ese no ceder a su plan sin tenerlo todo pensado o a ese improvisto que surge divertido y con el mejor de los deseos por parte del otro que chafo de antemano, no se porque. Ese pequeñísimo detalle de vivir las cosas cuando que me da el otro y a mi me gustan, pero cuando las tengo no las valoro,  ni las disfruto, y cuando no las tengo me quejo y las añoro interiormente. El matrimonio es exprimir cada día el amor del otro y facilitar que el jugo llegue, ¿por que cuantas veces le he exprimido para que me de y luego me resisto a recibir?

En los momentos más secos y difíciles hay que tirar de la voluntad y poner todos los medios para animar al sentir y esas son los pequeños detalles de la vida; un baile con esa canción que sabemos nos gusta tanto en medio del salón, unas risas en la cocina, un abrazo intempestivo, una sonrisa sin más. Pedir, pedir sin miedo eso que necesitamos sin más vueltas y con sencillez; dame un beso o siéntate a mi lado, acurrucame o buscarlo en la intimidad conyugal sin esperar siempre a que venga el. 

¡Esa es la VIDA! Estamos inmersos en lo que nos falta y no disfrutamos de lo mucho que tenemos. Hemos vivido momentos dificilísimos, porque esto nos ha faltado, después de una ayuda profesional, la vida nos ha cambiado, ahora nos queremos más, mejor, es un amor como de novios, pero fuerte, maduro, llena y no sacia, todo lo contrario siempre quieres dar y amar más.

Gracias a los profesionales que ademas de saber, tenéis un corazón grande para alimentar en tan malos momentos, la esperanza de poder volver amar. Cuanto bien hacéis, no os canséis, hoy no hay en la sociedad ninguna viento a favor para buscar soluciones a los problemas de pareja, más bien lo contrario. Es difícil encontrar personas que te ayuden a luchar por el amor, que te ayuden a VIVIR.

Un casado debería de preguntarse cada noche, ¿hoy he sabido querer a mi cónyuge , se ha sentido querido? 

Las historias de amor necesitan su tiempo

El noviazgo es un tiempo para conocerse, no de entrega. Sin tratar de mostrarse como el otro quiere. Hay que descubrirse y mostrarse tal cual somos, darnos a conocer sin miedo. El noviazgo necesita tiempos, momentos, situaciones, preocupaciones, alegrías, celebraciones, metas y punto de llegada para dar el siguiente paso; El compromiso de «querer quererte para siempre» (entrega). Si adelantamos acontecimientos, actitudes, decisiones, corremos el riesgo de hacernos sufrir mucho. Y todo por un simple motivo no darle el tiempo necesario a «construir un amor».

Sin tiempo no podemos observar, profundizar, compartir… No podemos conocer al otro. Sin tiempo lo veremos como quisiéramos o nos gustaría que fuera. Pero no como es, y luego, ya no nos gusta, no nos llena. Un otro necesita tiempo para darse a conocer y proyectarse tal cual es. Si se ponen antes los ladrillos que los pilares… El amor no se prueba, ni se teoriza, simplemente se conoce.

Una decisión… ser feliz

Hoy pretender ser feliz en el matrimonio parece una utopia. Las parejas se embarcan en un compromiso de amor y no creen que pueden ser felices para siempre, ¡que  paradoja! Solo hace falta salir a observarlas por la calle: pensar que todas se embarcaron en ese compromiso para amar y ser amado por lo tanto ser felices sin estar convencidos que lo serán es cuanto menos absurdo.

Todos perseguimos y anhelamos este deseo. Nuestro corazón esta hecho para ello. La actitud está tremendamente relacionada con alcanzar dicha meta, es un caminar cada día. La felicidad es un estado de vida. Si nos lanzamos a por ella sin creérnoslo, no es posible llegar. Comenzar a así es de vencidos, ya te han eliminado, porque te has dejado ganar antes de comenzar a jugar la vida conforme a lo que eres ; una persona única e irrepetible creada por amor y para amar.

Conviene reflexionar; ¿Cómo busco esa felicidad que persigo, es una felicidad que esperó que me aporten los demás, mi cónyuge o las incidencias de la vida?  Esta, siempre está en ti, depende de ti.  Si esperas que la vida te sorprenda y te la de, ahi  no esta, si esperas que sea tu pareja, tu cónyuge, tus hijos, tu trabajo o cualquier otro tipo de satisfacción, no la encontrarás.

Ella no se aloja en el exterior, sino en tu interior,  en tu proyección de vida, en las metas e ilusiones, deseos y amores, en el caminar de cada día, en ampliar la vision hacia los demás, en darme y crecer como persona en toda la totalidad, en poner en marcha las habilidades y potencias,  en salir de mi «ego» para hacer sitió a los demás . Si estoy lleno de mi «yo», no puede entrar, no cabe un «otro».

La felicidad está más en dar que en recibir. La puerta de la felicidad se abre hacia fuera, los pocos maduros la abren hacia dentro la cierran y luego tiran la llave. (Enrique Rojas)

No te dejes llevar por una sociedad de incrédulos y vencidos. La felicidad es la actitud propia del hombre, es como tiene que ser, lo contrario es una sociedad enferma que necesita para comenzar a creérselo personas que tenga una actitud, una decisión…  Ser felizLa felicidad es suma y compendio de una vida auténtica. (Enrique Rojas)

Tu crecimiento personal es el punto de partida para transformar tu vida familiar.